EL BAILE EN LO DE TRANQUELI

Anónimo


Anoche en lo de Tranqueli
bailé con la Voladora
y estaba la Parda Flora
que en cuanto me vió estriló,
que una vez en los Corrales
en un cafetín que estaba,
le tuve que dar la viaba
porque se me reversó.
 
Estaba el mulato Pancho,
lunfardo muy atrevido,
y éste en cuanto que me vido
me dijo "¿Qué hacés aquí?"
Yo no quise contestarle,
lo he visto muy atorrante,
el chafo le batió espiante
y yo me puse a bailar.
 
Luego se largó un jailaife,
muy bien vestido y de leva,
y dijo que en lo de Esteban
el bobo le habían punguiao;
qu´él dió la vuelta ligero
para averiguar quién era,
sólo vió a la montonera,
el otro ya había espiantao.
 
Se presentó el mayorengo
con un talero en la zurda,
formó un estrilo a la gurda
con tdos que estaban allí;
a uno le pegó unos palos
porque estaba compadreando
y yo que estaba cantando,
se vino derecho a mí.
 
Me dijo que me dejara
de cantar la semifusa,
que me iba a dar la marusa
y me iba a hacer encanar;
que marchara muy despacio
sin andar con compadradas;
porque me iba a dar la viaba
y me iba a hacer espiantar.
 
Las vagas se secretiaron
y yo me quedé solo
y la mulata Chingolo
me llamó para bailar;
yo que no tenía ni medio,
le dije que no bailaba
y un escabio me gritana:
"¡Puta, que es mishio el vacán!"
 
Yo formé un pequeño estrilo
y no quise echarle en buena
porque el chafo y la cadena
me iban a hacer estrilar;
Yo me eche el funche a los ojos
y toqué a lo de Estelvina
y con ella en la cocina
nos pusimos a matear.
 




 

 

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